OK, he aquí un breve resumen de eventos entre mi última señal de vida y el día de hoy.
El 2010 terminó con un par de viajes relámpago de vuelta al rancho, mucha fiesta, amigos, familia, risas, comedia, drama, cursilerías y demás. Todo bien.
Y empezamos a ir de bajada...
El 2011 empezó jugándonos una broma no tan divertida. Es más, totalmente lo opuesto a divertido. Un cínico hijo de p*** decidió hacer de nosotros, el Josefino, mi cuñado-inquilino-semi-temporal y su servidora, los candidatos perfectos para forzosamente inspeccionar nuestro hogar en busca de todo aparato electrónico y/o digital y consecuentemente, tomarlos. En plena luz del día. A las 11 A.M. Mientras el vecino más inútil del universo observaba. Creo que debo mencionar que la manera en que dicho individuo forzó su entrada fue con un gancho gigante de acero, con el cual torció toda la puerta y destruyó el marco de madera. Aparentemente Vecino Inútil no pensó que tal vez eso era señal suficiente de que algo no estaba bien. Vecino Inútil finalmente reaccionó y reportó los hechos que acababa de presenciar, desafortunadamente, al final del tercer y último viaje que el intruso hizo de su vehículo a mi ahora destruída puerta.
Las pérdidas materiales no fueron tan importantes, afortunadamente. Aunque sí me arde un buen el hecho de que varias cosas pudieron haberse salvado si hubiera sido yo un poco más organizada y las hubiera puesto en su respectivo cajoncito, dado que este fulano sabía perfectamente a lo que iba y nomás agarró lo que vió encimita (tele, laptops, etc). Después de ver, pensar y analizar la situación una y otra vez, considerando la desfachatez con la que esta persona realizó su misión, quedamos más y más convencidos de que estas cosas no suceden por casualidad. Esta gente observa por días, semanas, meses, inclusive. Obviamente ese ya no era un lugar seguro y era imperativo que había que encontrar un mejor lugar y habría que hacer a un lado la codez y pagar renta más elevada por un mejor estándar de vida. Y por esa sensación de seguridad que se nos fue todita en un día.
La última semana que pasamos ahí estuvimos en calidad de zombies paranoicos. Fue una semana larga. Ahora estamos en un lugar mejor en el cual hemos podido recuperar la sensación de seguridad y una poquita de confianza en los alrededores. Hago énfasis en una poquita de confianza, porque pudimos darnos cuenta de que probablemente teníamos demasiada antes. Debido a este cambio y al incremento en calidad/costo de vida en el nuevo lugar, el inquilino-semi-temporal fue ascendido a la posición de "roommate" y ahora somos una familia feliz con objetos vivientes pero inanimados a los que cuidamos y queremos como sangre de nuestra sangre a pesar de no poder abrazarlos porque eso sería doloroso. Son 9 cactáceas n___n
Casi me olvido de su hermanito mayor, mi arbustito "europeo" que no tiene nombre y cuida de los cactusitos bebés :)



De izquierda a derecha: Arbusto y cactusitos, Pedro el cactus y Agave.
1 comments:
uts que mala onda lo del robo
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