jueves, octubre 21, 2010

home improvement

El sillón que estoy segura de que alguna vez perteneció a la criatura del pantano (ojo: por el color, nada más) ya no se ve tan pantanoso después de los cojines coloridos tan monos que me encontré en un non-ghetto wal-mart con precios de remate.

Los cuadritos con espejos que compré en IKEA hacen que la pared detrás de la tv paresca parte de una sala de espera empresarial.

El anuncio falso con los sabores de té del día ya hace que el área del comedor se sienta un poco más acogedora.

La mesita triangular junto al sillón ya-no-tan-pantanoso con libros apilados le da un aire "culto" a la sala de estar.

Ya estamos a la mitad del contrato de renta y es hora de que este lugar no termina de verse como la casa que es y la cosa es que entre trabajar, comer y ver series de tv, ya no me queda ni tiempo ni ganas *grumble, grumble* .

Tengo mis esperanzas puestas en la super rummage sale que habrá este sábado por estos rumbos. Cabe señalar que sólo vale la pena ir a este tipo de ventas cuando la colonia que las organiza es mínimo de clase media-alta y la cosa mejora cuando hay decenas de casas confiscadas por los bancos :D

Ya veremos qué tipo de tesoros nos encontramos.